martes, 8 de enero de 2013

Importancia del llamado segundo cerebro


Hasta ahora se pensaba que todo lo relacionado con nuestros sentimientos. emociones y pensamientos en suma, con nuestra conducta depende de la mente, considerada erróneamente aún por muchos médicos sinónimo de cerebro.

Por eso los estudios de los neurólogos se centran en el cerebro (consideran la médula espinal un mero apéndice cuya función no es más que la de conducir los impulsos nerviosos aferentes del cerebro hacia el resto del cuerpo y deferentes desde lodo el organismo hacia el encéfalo utilizando las llamadas fibras neuronales).

En definitiva. una especie de ordenador central del que parte un complejo y larguísimo "cableado" que sirve para transmitir información a todo el organismo y a su vez recogerla, incluida la de los estímulos externos. Sin embargo este esquema simplista se desmorona en cuanto se tienen en cuenta dos cuestiones fundamentales que poco tienen que ver con las neuronas cerebrales: la existencia de un Sistema nervioso entérico o cerebro digestivo -llamado popularmente el Segundo Cerebro- y la existencia de casi un centenar de distintos tipos de neurotransmisores que recorren nuestro organismo junto con la sangre llevando información de un lugar a otro que no sólo se generan en las áreas cerebrales y en las sinapsis neuronales sino en muchas de las células no nerviosas del organismo.

A pesar de su nombre los neurotransmisores no son pues exclusivos del Sistema nervioso.
Y lo más importante: prácticamente todas las células del cuerpo tienen receptores para los neurotransmisores (¡hasta los espermatozoides tienen receptores de serotonina!). Los estados emocionales y los procesos nerviosos no racionales están muy influidos por el Sistema nervioso entérico o Segundo Cerebro que es el que se encarga de controlar el sistema gastrointestinal al que reviste merced a sus cien millones de neuronas.

Eso quiere decir que la mayoría de las células del cuerpo son capaces de intercambiar información, de comunicarse unas con otras y de actuar, en consecuencia, ¡independientementedel cerebro y del Sistema nervioso central. Pues bien, uno de los neurotransmisores más estudiados se halla involucrado en muchos aspectos importantes de nuestra vida es la serotonina que hoy se considera una de las claves de la conducta humana. De ahí que sea la base de la mayor parte de los fármacos utilizados por los psiquiatras y su abundancia se considere signo de salud.

Es por ello hora de que se asuma algo que muchos desconocen: el 95% de ese neurotransmisor se fabrica ¡en los intestinos!

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