martes, 10 de noviembre de 2009

Tu intestino te pide ayuda


Una serie de hábitos y alimentos adecuados disminuirán los gases.

Los gases son algo habitual e inherente a la digestión. Éstos se crean en la desintegración de los alimentos por las bacterias de la flora intestinal y colon, y por los movimientos estomacales. De hecho, a lo largo del día expulsamos entre 14 y 23 flatos. Sin embargo, hay personas más sensibles a la acumulación de gases, para quienes la hinchazón y dolores asociados en vientre o en el lado izquierdo del colon (se puede confundir con dolor cardiaco) pueden convertirse en una pesadilla, agravada por el tabú social en torno a la aerofagia, que impide pedir consejo y obliga a interiorizar nuestro malestar.

Tal y como explica la nutricionista y dietista Marta Galdón Romero, la mayor sensibilidad a los gases puede deberse a una alta ingesta de alimentos flatulentos —ricos en fibra, grasas o bebidas carbonatadas—, al estrés, estreñimiento y otras patologías del tracto digestivo como la enfermedad de Crohn, úlcera gástrica, gastritis o intolerancia a algunos alimentos. "Cuando un individuo no es capaz de asimilar ciertos nutrientes, como la lactosa o las fibras vegetales, éstos son utilizados por las bacterias, que al metabolizarlos producen metano, hidrógeno y anhídrido carbónico, origen de los gases", explica Carlos G. de la Rasilla, catedrático en microbiología de la Universidad de Navarra.

Así, suavizar nuestra alimentación o la adquisición de una serie de hábitos (ver cuadro) contribuirá a disminuir la acumulación de gases. También existen ciertos remedios naturales, como las infusiones de hierbabuena, menta poleo o el hinojo, que ayudarán a nuestra digestión. "Además, cabe destacar el carbón vegetal, un absorbente natural que suprime de forma rápida los gases", apunta Romero, quien concluye que el ejercicio físico también ayudará a prevenir la aerofagia.

La clave: una correcta alimentación
Alimentos a evitar. Entre ellos se encuentran los lácteos —helados, cremas, nata, pastelería— o las legumbres, debido a que fermentan en el estómago. También es recomendable disminuir los alimentos ricos en hidratos de carbono (arroz, pastas, patata, pan cereales) y las verduras ricas en fibra, como col, coliflor, pimiento o cebolla. Las bebidas gaseosas como cerveza, pueden causar estragos. Evita condimentos muy fuertes y trata de no masticar chicles o chupar caramelos duros.

Se aconsejan:
los lácteos desnatados, carnes y pescados magros, verduras (excepto flatulentas), frutas (excepto en almíbar, secas o confitadas) y, además, los caldos, agua, zumos naturales e infusiones suaves.

Otros hábitos recomendables
Técnicas culinarias recomendables: hervido, vapor, plancha y horno. Obvia las frituras, empanados y rebozados. Mantén las legumbres a remojo el día anterior y emplea hierbas aromáticas, que ayudarán a la digestión.

Relájate.
El exceso de gas va unido a comer deprisa, tragar demasiado aire mientras comemos debido al estrés o la ansiedad, masticar durante mucho tiempo, o hablar con el alimento en la boca. Tampoco es aconsejable comer de pie o tumbarse inmediatamente después de la ingesta, porque facilita el paso de gases desde el intestino al estómago. Asimismo, los antibióticos, pantalones demasiado ajustados o fumar favorecen el meteorismo.

"Contenidos e Información de Salud"
Estar BIEN 2009 - Noviembre 2009
________________________________
Etiquetas: Medicina Biológica, Estreñimiento, Hidroterapia de colon, Dietética y nutrición , Colon irritable

No hay comentarios: