martes, 20 de octubre de 2009

Identifican hasta cinco polimorfismos asociados al daño articular severo de pacientes con artritis reumatoide


Investigadores españoles han identificado hasta cinco polimorfismos genéticos asociados al daño articular severo que sufren los pacientes con artritis reumatoide, según los datos del estudio que han sido presentados en el congreso anual del Colegio Americano de Reumatología, que se está celebrando estos días en Philadelphia (Estados Unidos).

En esta investigación han participado 632 pacientes con la enfermedad diagnosticada de seis servicios de Reumatología de otros tantos hospitales españoles. Gracias al desarrollo de un microarray de ADN, se han podido estudiar a la vez 69 polimorfismos de nucleótido simple (SNP, en sus siglas en inglés) de 49 genes diferentes, que anteriormente se habían seleccionado por su impacto potencial en el desarrollo de la artritis reumatoide.

De esta forma, "algunos biomarcadores genéticos podrían ayudar a identificar los distintos grados de severidad de la destrucción en las articulaciones", según señaló la doctora del Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña, Natividad Oreiro, directora de la investigación.

Según las conclusiones del estudio, la pérdida de espacio articular y las erosiones en manos y pies se asocian sobre todo con un polimorfismo en el gen SCGB1A1 mientras que otro polimorfismo en este mismo gen, además de en el gen MMP3, se asocia al desarrollo de erosiones articulares múltiples en manos y pies.

Por su parte, los polimorfismos en los genes PDCD1 e IL4R, sin embargo, están asociados con un menor desarrollo de erosiones. Por otro lado, las personas portadoras de un polimorfismo en el gen SCB1A1 y el gen SLC22A4 tienen mayor probabilidad de someterse a cirugía articular. "Quienes poseen estos SNPs duplican el riesgo de un tratamiento quirúrgico articular en comparación con aquellos que no los tienen", destacó Oreiro.

Teniendo en cuenta que se trata de una dolencia inflamatoria que puede darse de forma diferente en cada paciente, "la identificación de enfermos con alto riesgo de mal pronóstico es fundamental, puesto que de esta forma se puede realizar una indicación más exacta de terapia biológica y se puede seleccionar el momento más adecuado para iniciar el tratamiento", concluyó la especialista.

nvestigadores españoles han identificado hasta cinco polimorfismos genéticos asociados al daño articular severo que sufren los pacientes con artritis reumatoide, según los datos del estudio que han sido presentados en el congreso anual del Colegio Americano de Reumatología, que se está celebrando estos días en Philadelphia (Estados Unidos).

En esta investigación han participado 632 pacientes con la enfermedad diagnosticada de seis servicios de Reumatología de otros tantos hospitales españoles. Gracias al desarrollo de un microarray de ADN, se han podido estudiar a la vez 69 polimorfismos de nucleótido simple (SNP, en sus siglas en inglés) de 49 genes diferentes, que anteriormente se habían seleccionado por su impacto potencial en el desarrollo de la artritis reumatoide.

De esta forma, "algunos biomarcadores genéticos podrían ayudar a identificar los distintos grados de severidad de la destrucción en las articulaciones", según señaló la doctora del Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña, Natividad Oreiro, directora de la investigación.

Según las conclusiones del estudio, la pérdida de espacio articular y las erosiones en manos y pies se asocian sobre todo con un polimorfismo en el gen SCGB1A1 mientras que otro polimorfismo en este mismo gen, además de en el gen MMP3, se asocia al desarrollo de erosiones articulares múltiples en manos y pies.

Por su parte, los polimorfismos en los genes PDCD1 e IL4R, sin embargo, están asociados con un menor desarrollo de erosiones. Por otro lado, las personas portadoras de un polimorfismo en el gen SCB1A1 y el gen SLC22A4 tienen mayor probabilidad de someterse a cirugía articular. "Quienes poseen estos SNPs duplican el riesgo de un tratamiento quirúrgico articular en comparación con aquellos que no los tienen", destacó Oreiro.

Teniendo en cuenta que se trata de una dolencia inflamatoria que puede darse de forma diferente en cada paciente, "la identificación de enfermos con alto riesgo de mal pronóstico es fundamental, puesto que de esta forma se puede realizar una indicación más exacta de terapia biológica y se puede seleccionar el momento más adecuado para iniciar el tratamiento", concluyó la especialista.

Autor: Salut i Força
Fuente: www.salut.org
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Etiquetas: Medicina Biológica, Medicina Osteoarticular,
Medicina predictiva y genómica, Medicina predictiva preventiva, Genética humana, Artritis reumatoide, Enfermedades crónicas, Enfermedades autoinmunes

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