lunes, 10 de agosto de 2009

Biorresonancia


Nuestro organismo tiene una estructura bioquímica y una estructura biofísica. La estructura bioquímica se estudia mediante los análisis de sangre, donde valoramos por ejemplo el colesterol, el ácido úrico, las características de la sangre, orina, etc. Para estudiar la estructura biofísica se precisan aparatos específicos para el órgano cuya función queremos chequear.

Por ejemplo, el electroencefalograma para chequear las funciones cerebrales, el electrocardiograma para la función cardiaca, el electromiograma para la funcionalidad muscular. Todos ellos son procedimientos físicos que utilizan los parámetros biofísicos del organismo. Según los valores biofísicos alterados, el médico prescribe el tratamiento más adecuado, bien de tipo físico, como las corrientes interferenciales para normalizar las funciones musculares, o bien de tipo químico, para normalizar las características físicas por ejempleo de la sangre, como ocurre con los anticoagulantes.

¿Qué es la biorresonancia?
Recientemente, fruto de los avances de la medicina y la tecnología de nuestro tiempo, se ha incorporado a las técnicas médicas la Biorresonancia, que se ocupa no de chequear biofísicamente la funcionalidad de los órganos, sino de llegar más lejos y chequear directamente las funciones celulares. Por medio de la Biorresonancia, el médico puede detectar las alteraciones biofísicas a un nivel mucho más específico, conociendo más a fondo donde está el fallo y en qué tipos de células, Esto no sólo tiene aplicación a nivel diagnóstico, sino que la Biorresonancia tiene una grandísima utilidad terapéutica.

¿Qué efectos terapéuticos tiene?
Conocidas las alteraciones biofísicas que acompañan a una determinada patología, el médico podrá utilizar esta técnica con un equipo muy sofisticado para intentar regular las funciones celulares alteradas. Por ello, la Biorresonancia es una técnica de armonización. Para comprenderlo mejor, el efecto terapéutico de la Biorresonancia sería como el afinar un instrumento musical. El músico conoce como es cada nota y detecta qué teclas del piano o cuerdas de una guitarra están alteradas (disarmónicas). Las afina (armoniza) para que el instrumento suene correctamente.

La Biorresonancia produce una armonización de los parámetros biofísicos alterados.

Al igual que hablando de instrumentos musicales, nos tenemos que referir a sonidos, en el caso de nuestras células, tenemos que referirnos a frecuencias. La Biorresonancia detecta qué frecuencias están alteradas (disarmónicas) y las armoniza, produciendo una normalización de la función.

¿Cómo funciona?
La Resonancia es el mismo fenómeno que se produce cuando tenemos un diapasón con la nota Do en la mano y encima de la mesa todos los diapasones de la nota Do a la nota Si. Al hacer vibrar el diapasón de la nota Do que tenemos en la mano, inmediatamente y sin tocarlo, comienza a vibrar el diapasón de la nota Do que está encima de la mesa. Ese fenómeno se llama Resonancia. Si lo aplicamos a nuestras células, hablaremos de Bio-Resonancia.

El equipo va emitiendo una serie de frecuencias específicas de cada función, detecta por Biorresonancia cuales están alteradas y directamente las armoniza.

¿Con qué frecuencia se realiza?
Al igual que un instrumento musical tiende a desafinarse, nuestras células tienden a desarmonizarse, incluso a veces de forma permanente. Por ello, es necesaria la realización de varias sesiones de Biorresonancia para armonizar el organismo lo máximo posible, y es muy aconsejable el, después de unas sesiones más continuas, realizar dicha armonización con cierta frecuencia (por ejemplo una vez al mes).

¿Tiene contraindicaciones?
Como terapia de armonización, la Biorresonancia carece de efectos secundarios, es compatible con cualquier tipo de tratamiento médico, y carece de contraindicaciones absolutas. No sentiremos absolutamente nada en el transcurso de la sesión de tratamiento, salvo en personas extremadamente sensibles, un ligerísimo cosquilleo.

¿Cómo se realiza cada sesión?
El tratamiento se practica mediante un sofisticado equipo, conectando al paciente mediante unos electrodos flexibles de un material especial en ambas muñecas y tobillos.

Se complementa con un tratamiento en casa que potencia la efectividad por medio de las Phyto-Esp DROPS, en un soporte hidroalcohólico presentado en gotas. Dicho soporte hidroalcohólico está fabricado especialmente por un laboratorio farmacéutico, debe ser activado por medio del equipo de Biorresonancia en el momento en el que se realiza la primera sesión. La dosificación es de 15 gotas, 3 veces al día al menos 10 minutos antes de las comidas principales o alejado de ellas. A pesar de su bajo contenido en alcohol, no debe utilizarse en pacientes con hepatitis activa.

Fuente: Biosalud. Medicina Biológica

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