miércoles, 10 de junio de 2009

Los falsos tópicos del tabaquismo

Tal vez haya sido la industria del tabaco, tal vez las personas que buscan excusas para seguir fumando, o tal vez ambos, pero lo cierto es que a los fumadores no les faltan frases hechas, creencias populares que les ayudan a retrasar un día más la fecha en la que dejarán este tabaco. Corren así una carrera contra la muerte, aunque quieran pasarlo por alto.

La primera de estas excusas puede que sea que cuando se deja de fumar se gana peso. Pues es probable. Pero la media de ganancia es de dos kilos y medio, lo que comparado a un cáncer de pulmón parece que vale la pena. Los especialistas aconsejan hacer deporte, algo que un fumador empedernido, probablemente no hace y que además es saludable en cualquier caso.

El cigarrillo engaña cuando hace creer que calma los nervios. Ya hemos hablado de esto. No es la vida la que pone nervioso al fumador, es la ausencia de nicotina, el mono entre cigarrillos, lo que genera ansiedad. Luego el fumador se cree que son sus problemas personales. Sería estupendo que un problema de pareja, una deuda o un problema en el trabajo se solucionaran fumando.

Corre por ahí una frase que tendría que ser delito pronunciar: "De algo he de morir". Efectivamente, la medicina aún no ha inventado el elixir de la vida eterna, pero tampoco es justo decir eso de que de algo hay que morir, porque no es lo mismo fallecer a los 93 años, plácidamente, en la cama, que a los 43, rabiando de dolor y frustración por un cáncer de pulmón.

No es cierto que alguna vez sea demasiado tarde para dejar de fumar. Es más difícil, pero a partir de determinados años se nota poco la diferencia. Fumar unos cuantos cigarrillos al día no es tampoco una buena idea: reduce el riesgo, es cierto, pero no lo elimina, en algunas personas un solo cigarrillo puede generar un cáncer. Yen cualquier caso, mantiene el hábito vivo.

El tabaco de pipa, como el del cigarro puro, permite el paso de la nicotina a través de la mucosa bucal sin inhalación, aunque al contrario, el que fuma cigarrillos, deberá, para absorber la nicotina, inhalar profundamente el humo. En general, no se recomienda cambiar a la pipa o al cigarro puro, por no considerarlo menos perjudicial. El cambio no mejora demasiado.

Respecto a los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán, aunque se han utilizado en terapias de disminución progresiva de nicotina para facilitar el abandono total, no pueden ser considerados como una alternativa al abandono y deben consumirse con la mayor prudencia porque la persona que fuma intentará mantener su nivel de nicotina: Aumentando la frecuencia, el volumen y el número de aspiraciones, incrementando la profundidad de la inhalación, haciendo mayor el tiempo de retención del humo en el fondo de los pulmones.

Autor: Juan Riera Roca
Fuente: http://www.salut.org/
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Etiquetas: Medicina Biológica, Dejar de fumar, Dejar el tabaco, Tratamiento antitabaco

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