miércoles, 10 de junio de 2009

España se sitúa en la delantera de países con mayores tasas de obesidad


USP Clínica Palmaplanas, desde su Unidad Infantojuvenil de Trastornos Alimentarios, alerta sobre los riesgos que presenta en niños y adolescentes la obesidad infantil.

Joan Marc Tur, psicólogo infantil de USP Clínica Palmaplanas y coordinador de la Unidad Infantojuvenil de Trastornos Alimentarios junto al doctor Jorge Muñoz, jefe del servicio de Pediatría, nos alertan sobre los riesgos de la obesidad infantil. Malos hábitos alimentarios, sedentarismo…son sólo algunos de los culpables de que España se sitúe casi en la delantera de países con mayores tasas de obesidad y sobrepeso infantil, junto con Italia, Malta y Grecia.

Los datos son preocupantes, el índice de obesidad en la población infantil y juvenil (2-24 años), se sitúa ya en el 13,9%, y la de sobrepeso, en el 26,3%. En este grupo de edad, la prevalencia de obesidad es superior en varones (15,6%) que en mujeres (12%) y las mayores cifras se detectan, sobretodo, en la prepubertad y, en concreto, en el grupo de edad de 6 a 12 años, con una prevalencia del 16,1%. Pero cuando hablamos de este problema solemos culpar en demasiadas ocasiones a los niños, pero el niño es poco responsable de esa conducta. Por eso es muy importante, que la educación alimentaria y nutricional empiece en casa y siga en el colegio, en la calle, en los medios de comunicación, etc.

A la hora de buscar causas de este problema, los especialistas dicen que existe una falta de información y desconocimiento por parte de los padres a la hora de que se debe o no debe comer, “pero no debemos hablar de culpables”. Joan Marc Tur, Psicólogo infantil de USP Clínica Palmaplanas y el doctor Muñoz, jefe del servicio de pediatría nos advierten que “Un problema de peso en la infancia puede haberse iniciado por diferentes causas, a menudo esta causa es emocional”. Solemos relacionar el acto de comer con un sentido de gratificación emocional independiente de nuestras necesidades calóricas. El niño canaliza sus emociones a través de la comida y es así como el niño se convierte en el síntoma del conflicto familiar. El problema aparece cuando el niño no recibe la ayuda oportuna y no se ponen en marcha estrategias de cambio, de esta forma el problema se cronifica.

Alimentarse y nutrirse bien es muy importante, sea cual sea la edad, pero es particularmente básico durante la infancia. La dieta de los niños, muchas veces, se caracteriza por un exceso de carnes, de embutidos, lácteos y alimentos con una alta carga energética (bollería, bebidas carbonatadas) y por un déficit en la ingesta de frutas, verduras y cereales. Pero un dato que preocupa, es que “el 8 por ciento de los niños españoles acudan al colegio sin haber desayunado”. “Se ha demostrado que la prevalencia de obesidad es superior en aquellas personas que no desayunan”. La infancia es, por ello, un periodo crucial para actuar sobre la conducta alimentaria, ya que las costumbres adquiridas en esta etapa van a ser determinantes del estado de salud del futuro adulto.

Otra de las causas de la obesidad es la inactividad física, este problema es el resultado de cambios en estilos de vida más sedentarios, cuyas causas últimas son la vida en las ciudades, las nuevas tecnologías, el ocio pasivo, etc.

Por eso se recomienda introducir hábitos adecuados en nuestros hijos desde el principio y así prevenir la obesidad. Algunos de los consejos que se recomiendan son los siguientes:

1. Cuanta mayor variedad de alimentos exista en la dieta, mayor garantía de que la alimentación es equilibrada y de que contiene todos los nutrientes necesarios.
2. Los cereales (pan, pasta, arroz, etc.), las patatas y legumbres deben constituir la base de la alimentación, de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las calorías de la dieta.
3. Se recomienda que las grasas no superen el 30 por ciento de la ingesta diaria, debiendo reducirse el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos.
4. Las proteínas deben aportar entre el 10% y el 15% de las calorías totales, debiendo combinar proteínas de origen animal y vegetal.
5. Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar, al menos, 400 g/día. Esto es, consumir, como mínimo, 5 raciones al día de estos alimentos.
6. Moderar el consumo de productos ricos en azúcares simples, como golosinas, dulces y refrescos.
7. Reducir el consumo de sal, de toda procedencia, a menos de 5 g/día, y promover la utilización de sal yodada.
8. Beber entre uno y dos litros de agua al día.
9. Nunca prescindir de un desayuno completo, compuesto por lácteos, cereales (pan, galletas, cereales de desayuno…) y frutas, al que debería dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De esta manera, se evita o reduce la necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media mañana y se mejora el rendimiento físico e intelectual en el colegio.
10. Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinarlos alimentos, etc.

Autor: Salut i Força
Fuente: http://www.salut.org/
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Etiquetas: Medicina Biológica, Sobrepeso, Obesidad, Adelgazar, Perder peso, Dieta y nutrición

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