lunes, 25 de mayo de 2009

La medicina cosmética posibilita el diagnóstico precoz del melanoma.


En el marco del día Europeo del melanoma, este año el 25 de mayo, la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC) destaca el papel que los médicos que ejercen en el ámbito de la Medicina Cosmética y Estética tienen para poder hacer frente a esta patología cutánea, que a pesar de ser relativamente frecuente, puede ser curable si se la reconoce, diagnostica y trata a tiempo.

Son, sin lugar a dudas, unos de los médicos que más piel ven, porque la mayor parte de los problemas por los que son consultados residen en ella.

“Existen diferentes tipos de manchas cutáneas, con diversos orígenes –genéticas, solares, vasculares cloasma o melasma*- y es fundamental realizar un diagnóstico diferencial antes de hacer un tratamiento de medicina cosmética y estética”, comenta el Dr. García; algo así como “ponerles nombre y apellidos”. La mayoría no representan más que un problema estético pero algunas pueden ser lesiones precancerosas o cancerosas. Por ello, los médicos del ámbito de la Medicina Cosmética y Estética, ante una lesión pigmentada -al igual que hacen con cualquier otra patología estética- siempre realizan un exhaustivo estudio clínico previo: historia clínica, exploración y, si lo consideran preciso, pruebas complementarias. La SEMCC preconiza la utilización de sistemas como la luz de Wood, la dermatoscopia, la captura digital de imágenes, y otros. De hecho, en los programas de formación que controla esta Sociedad Científica siempre se incluyen estas materias, impartidas por los más prestigiosos y reconocidos especialistas.

Gracias a este estudio clínico, y considerando los famosos 7 puntos de Glasgow –cambio de tamaño, forma, color o sensibilidad, diámetro superior a 7 mm, inflamación y sangrado–, pueden establecer una sospecha fundada de melanoma. “En términos generales, se considera que una lesión es sospechosa de melanoma si existen al menos tres de estos factores considerados de riesgo, y naturalmente si la exploración clínica es sugestiva. En estos casos, lo que hacemos es dirigir urgentemente al paciente al dermatólogo; sólo un especialista puede establecer el diagnóstico concluyente e iniciar la terapia que corresponda. Y es que la incidencia de melanoma no es desdeñable: 8% en el caso de la mujeres y 10% en los hombres”, nos indica la Dra. Belén Díaz, de la Clínica Medestet y miembro de la SEMCC.

La prevalencia de manchas cutáneas y lamentablemente del melanoma no es igual en toda España, porque la radiación solar juega en ambos un papel decisivo. “En el sur de la península, hay muchos problemas de manchas debido a que la exposición solar es mucho más intensa. La presencia de lentigos solares es frecuente a partir de los treinta años, edad en la que yo prescribo complementos alimenticios con beta-carotenos y antioxidantes para evitar que se produzca un excedente de radicales libres, y retrasar así el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de las primeras arrugas”, argumenta la doctora murciana Virtudes Ruiz, miembro de la SEMCC, desde su Clínica Virtudestética. También recomienda a sus pacientes que, antes de salir a la calle, se apliquen siempre una crema solar de protección media o alta, tanto en la cara como en el cuerpo, sobre todo en el escote, en el dorso de las manos, en los antebrazos y en las piernas.

Y añade: “En nuestra región no tomamos el sol, nos da el sol. Y aunque tengas el rostro protegido, si hay una exposición solar en alguna zona del cuerpo no protegida, se genera un estímulo general en todo el organismo de los melanocitos que provoca un aumento de color incluso en las zonas no expuestas. Nuestros pacientes desconocen esto y puede ser muy perjudicial para su piel. Además, actualmente los fotoprotectores son mucho más suaves y ligeros, por lo que su aplicación es mucho más agradable. En la farmacia encontramos una gran variedad de marcas y productos de excelente calidad a un precio razonable”.

Por su parte, la Dra. Librada Salvador, de la Clínica Vega Salvador, incide en el problema del mal uso de los fotoprotectores ya que considera que, “aunque se utilicen, únicamente se aplican por la mañana, antes de salir de casa. Por ello, y teniendo en cuenta que debería realizarse una reaplicación cada 2-3 horas, durante las horas de mayor exposición solar – entre las 12h y las 16h- la gente no está protegida, aunque ellos creen que sí. Naturalmente el problema es más grave si existe una exposición voluntaria, general e intensa (en la piscina o la playa); además nos bañamos y parte de la protección desaparece. Nuestro trabajo será el de informar y concienciar a los pacientes para que realicen la fotoprotección de forma adecuada, lo cual incluye una aplicación generosa del producto elegido”.

Todos los argumentos planteados desde la SEMCC deben generar un mensaje clave: para reducir la incidencia de cáncer cutáneo es necesaria una reeducación de los hábitos y del uso de los fotoprotectores. “El cuerpo está preparado para recibir una cantidad determinada de radiación; no sólo ocasionalmente sino a lo largo de la vida (efecto acumulativo). Cuando la sobrepasamos empiezan los problemas: adelgazamiento de la piel, atopias, fotoenvejecimento, etc., y lo que es más grave lesiones precancerosas y cáncer de piel. Desde nuestra parcela de la Medicina Cosmética y Estética debemos luchar para cambiar la percepción social de que el bronceado es bonito a cualquier precio” concluye el Dr. García.

Autor: Salut i Força - 22/05/2009
Fuente: http://www.salut.org/
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Etiquetas: Medicina Biológica, Medicina estética, Melanoma

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