martes, 7 de abril de 2009

Como desintoxicarse en 10 días (1 de 2)

Es curioso cuando veo con agrado la gran moda que se ha instaurado de ir al gimnasio con frecuencia a veces diaria. Hay muchas personas, principalmente mujeres que gastan auténticas fortunas en cosméticos para mejorar su apariencia. Cada vez hay más gente que va regularmente a los Institutos de belleza para mejorar su aspecto.

En los últimos 20 años, se han multiplicado las Clínicas de Medicina Estética y los Cirujanos Estéticos no dan a vasto en según qué épocas de la gran demanda de intervenciones que usan. Se ponen anualmente toneladas de silicona en el mundo para mejorar el aspecto. Todo esto me parece muy bien, y hay que continuar haciéndolo, pero cuántas de esas personas además, se cuidan internamente. ¿No es cierto que el estado de la piel es un reflejo de cómo estamos por dentro?.

De cualquiera de las maneras y sin dejar de hacer estas cosas que hemos comentado, sería fantástico que al igual que hacemos una limpieza general en nuestra casa, en nuestro coche, en nuestro puesto de trabajo, por qué no hacer lo mismo con nuestro organismo.

Es posible que usted, tenga la excusa de no hacerlo porque no sabe cómo. Lo siento pero le voy a eliminar la excusa. En las siguientes líneas le voy a explicar cómo en 10 días puede hacer una buena renovación de su organismo sin someterse a ningún riesgo y con unos resultados que le asombrarán. Quiero que se comprometa conmigo o, mejor, consigo mismo a hacerlo al menos una vez. Sé que si lo prueba, lo hará regularmente.

Los consejos y normas que le voy a dar le valdrán para cambiar las cosas en esas épocas del año en las que se encuentra cansado, sin energía, con stress, incluso con demasiadas comidas de trabajo. En estas circunstancias y en cada cambio de estación, le recomiendo que siga estas instrucciones y su cuerpo se lo agradecerá.

Piense que en la actualidad, aunque nuestro organismo es una máquina perfecta (que nosotros nos empeñamos en deteriorar), y tiene sus mecanismos perfectamente estructurados para eliminar las toxinas que acumula, en la vida moderna son tantas las que estamos recibiendo, que tenemos que ayudarle de vez en cuando.

También es cierto que en cuanto lo haga una vez, será consciente de la cantidad de cosas que hace mal al día y seguro que servirá para mejorar sus hábitos cotidianos.

Existen multitud de estudios, como los del Dr. Dwight McKee, médico del Instituto de Salud de los Estados Unidos, donde se demuestra que el tipo de vida actual nos condiciona al acumulo de cantidades increíbles de toxinas (él dice que en diez años, del orden a 70 trillones de cubos de basura por células). Si no nos liberamos de ella, es imposible que nuestro organismo funcione con normalidad. Estas toxinas se almacenan en gran parte en el tejido conectivo, que conecta unas estructuras con otras, y que es al fin y al cabo el INTERNET de nuestro organismo. Imagine los problemas de comunicación que nos producen.

La dieta
Para comenzar, es importante que le quede claro que los alimentos crudos son los más energéticos y vigorizantes. Son los que nuestro organismo asimila mejor. En la Universidad de Viena se han realizado estudios que demuestran que los alimentos no cocinados mejoran el funcionamiento de nuestras células.

Es muy sabido que en las mejores clínicas de rejuvenecimiento del mundo, la dieta es fundamentalmente de este tipo. Son alimentos antienvejecimiento. Las verduras frescas, las frutas de la estación, los granos, las semillas naturales, tienen un potencial energético que, aparte de hacernos sentir más optimistas, más dinámicos, nos ayuda a prevenir enfermedades degenerativas y la vejez prematura.

Piense que estos alimentos son la fuente más importante de vitaminas, minerales y enzimas, imprescindibles para nuestras células, además de contienen proteínas de primera calidad, ácidos grasos esenciales e hidratos de carbono fácilmente asimilables.

Es más, con todo este programa, ya no tendrá la excusa de que hace falta ser millonario para poder ir a una Clínica de Rejuvenecimiento. Simplemente, puede hacerlo en su casa, y, además es una bonita experiencia hacerlo con alguien más de la familia.

También va a perder peso, en la medida de lo que le sobra. Le regulará el estreñimiento si lo tiene, le ayudará a estabilizar los niveles de azúcar en sangre, disminuyendo la sensación de hambre.

No se preocupe, esta dieta no le ocasionará nerviosismo ni irritabilidad, ya que las verduras frescas y crudas y algunas frutas, tienen una importante cantidad de potasio que, le desacidificará el organismo y eliminará esas sensaciones, sustituyéndolas por un estado de paz interior y bienestar.

Además, puesto que vamos a eliminar los lácteos, evitamos alimentos que con frecuencia nos producen intolerancias.

Lo ideal es que comience un viernes y termine el domingo de la semana siguiente.
Vamos a dividir la dieta en cuatro fases:

1.- FASE 1: Día 1
• Elimine el café, té, alcohol, pan, pasta, cereales cocinados y azúcar blanco.
• Coma como de costumbre.
• Cene una súper-ensalada de verduras y frutas crudas. Puede aliñarlas con zumo de limón o vinagre de manzana, un poco de aceite de oliva de primera presión en frío y sin sal.
• No coma nada más antes de acostarse. Solamente una taza de infusión de cola de caballo (Equisetum hiemale).
Este día es aconsejable que prepare los brotes de soja que consumirá en días posteriores. Luego le explico cómo se hace.

2.- FASE 2: Días 2 y 3
• Estos dos días se consume exclusivamente fruta, preferentemente de cultivo biológico. Nos servirá de laxante, desacidificante y de aporte de potasio (para eliminar líquidos y toxinas).
• Es posible que note que le huele más el aliento, la orina es más fuerte, el sudor tiene un olor más fuerte. Es porque está eliminando toxinas.
• Puede tener ligeros dolores de cabeza, dolores musculares o articulares, cansancio, irritabilidad. Debe alcalinizarse más. Luego le explico cómo. En cualquier caso no todas las personas lo notan. No obstante, haciendo el programa completo seguramente no los notará.
• Es importante que la fruta sea de un solo tipo. Si quiere cambiar, deberá dejar dos horas desde que consuma la última fruta hasta comer una fruta distinta.
• Al levantarse, tome un zumo de una naranja y medio limón con agua.
• A lo largo del día, siga comiendo fruta. Elija entre manzana, uva, sandía o papaya. Le recomiendo la manzana. Coma de una fruta un día y de otra al día siguiente.
• No deberá dejar pasar más de dos horas sin comer fruta. Sea imaginativo, consúmala troceada, con zumo, en granizado, etc.
• Por la mañana, después del desayuno, hágase un cepillado de piel. Esto, todos los días.

3.- FASE 3: Días 4 a 8
• Comerá frutas, verduras y brotes crudos. Puede mezclar distintas frutas.
• Desayuno: fruta, igual que los días anteriores y el resto de los días de dieta.
• Comida: Ensalada gigante de crudos y brotes germinados. Puedes poner: maíz, remolacha, col morada, lechuga, apio, cebolla, zanahoria, pimiento rojo, berros, radichio, etc...Añada brotes, legumbres,.. Alíñela con vinagre de sidra (o limón) y aceite de oliva de primera presión en frío. Puede añadir semillas crudas de girasol, calabaza o almendras.
• Cena: Verdura cocida al vapor y verduras crudas. Cocínelas lo menos posible. Es ideal utilizar un wok chino.
• Tome infusiones. Cepíllese la piel. Tome zumos de frutas y verduras frescas.

4.- FASE 4: Días 9 y 10
• Debe seguir consumiendo alimentos preferentemente crudos, pero en una comida al día, podrá comer una sopa de verduras, legumbres, cereales o un poco de pollo, pavo o pescado blanco.
• El resto, igual que los demás días. Infusiones, cepillado, zumos.

(. . . continúa)

Autor: Dr. Mariano José Bueno Cortés.
Fuente: Biosalud - Instituto de Medicina Biológica y Antienvejecimiento