viernes, 3 de abril de 2009

Acupuntura (1 de 2)

Cualquier persona que entra en contacto por primera vez con la Acupuntura se hace siempre las mismas preguntas: ¿para qué sirve?, ¿qué enfermedades trata?, ¿es realmente eficaz?, ¿duelen los pinchazos?, ¿cómo actúan realmente las agujas?. Vamos a intentar aclarar todas estas dudas y otras muchas.

Antes que nada, es preciso resaltar que la Acupuntura no es una técnica aislada, sino que forma parte de una terapia milenaria llamada Medicina Tradicional China (MTC) que incluye toda una batería de métodos encaminados a mantener o recobrar la salud.

Así la MTC incluye, además de la acupuntura, la moxibustión, la fitoterapia china, la dietética, la gimnasia, la respiración (Qigong y Taichi) o el masaje. Tal es así que en el idioma chino el dibujo que traducimos por acupuntura, representa los ideogramas metal y fuego (por las agujas y la moxibustión), pues no se puede concebir el uso único y aislado la puntura.

Para la concepción oriental de la existencia, el ser humano es un componente más de la naturaleza que está en un continuo cambio. El Hombre cualquier ser vivo— es un “TAO” dinámico situado entre el cielo y la tierra. En esta dualidad taoista: el yin (la materia, lo que pesa, lo interior, lo que cae, lo bajo, la sangre) se complementa y regula al yang (la energía, lo inmaterial, lo exterior, lo que sube, lo alto, el Chi).

La energía sostiene a la materia en impide que se caiga; la materia sostiene a la energía e impide que se escape. La salud es el resultado de esa armonía: Una obstrucción, un déficit o un exceso en la circulación de la Energía (chi) yang o de la Sangre (jue) yin se traducirá en una serie de síntomas: en una enfermedad.

El médico, actuando sobre los puntos de acupuntura (mediante las agujas, moxa, ventosas o masaje) o prescribiendo plantas medicinales, conseguirá que el organismo restablezca el equilibrio: volverá la salud. Si, además, la alimentación, la respiración y el ejercicio físico son correctos, se evitará un nuevo desequilibrio.

Porque la MTC es ante todo preventiva: los médicos chinos cobraban de sus vecinos mientras eran capaces de mantenerles sanos, dejando de hacerlo de aquellos que enfermaban en tanto no eran curados.

Breve historia de la acupuntura
La Acupuntura (la Medicina Tradicional China) es el arte de curar actual más antiguo que existe: su uso se remonta al menos cinco o seis mil años atrás.

La primera referencia escrita completa que se conserva la encontramos en el libro HUANG TI NEI KING ("Canon de Medicina del Emperador Amarillo"), texto fechado entre los siglos V y III a.C. El Emperador Amarillo (Huang Ti) y su médico personal (Khi Pa) dialogan sobre todos los aspectos de la salud, convirtiéndose así el texto en un completo Tratado de Medicina, en una recopilación de todos los conocimientos médicos de la China de ese tiempo.

Pero la acupuntura ya había comenzado mucho antes. Según algunos indicios la técnica comenzó por la introducción de finos pedernales (bian) en la piel. Posteriormente se comenzaron a usar agujas de hueso y bambú.

Sobre el siglo XI a.C. todos estos instrumentos comienzan a ser reemplazados por el metal (bronce), pero es gracias al Emperador Amarillo, que pasan a utilizarse exclusivamente las agujas metálicas: el libro Huang Ti Nei King recoge el texto de su decreto imponiendo el metal: "...lamento que mi Pueblo, al impedírselo las enfermedades, no cumpla con las tasas y las tareas que me debe. Es mi deseo que ya no se le den más medicinas que le envenenan y que ya no se utilicen los antiguos punzones de piedra. Deseo que se usen las finas agujas que dirigen la energía....

La Acupuntura llega a Occidente en del siglo XVII d.C. cuando los misioneros jesuitas traen de China las primeras noticias sobre esa extraña forma de actuar que tienen los médicos de allí, que se dedican a pinchar agujas y a quemar hiervas en los enfermos.

Más tarde, en el siglo XVIII d.C., varios médicos europeos van a China y Japón, escribiendo a su regreso sus impresiones sobre esta medicina. Pero sería SOULIÉ de MORAND, cónsul francés en China, quien, a comienzos del siglo XX, se interesa en profundidad por la acupuntura, estudia los textos chinos y, en el año 1.934, publica el libro Compendio de la verdadera acupuntura china, primer texto sobre acupuntura en lengua no china, que tuvo amplia repercusión e inició la difusión de la acupuntura en Occidente.

A partir de los años 50 muchos médicos franceses comienzan a estudiar estas técnicas y, posteriormente, médicos chinos comienzan a salir de su país, con lo que los tratamientos con Acupuntura se extienden por todo el mundo, hasta incluso ya en los años setenta llegar a ser recomendado su uso por la OMS para el tratamiento de más de una treintena de enfermedades.

Los puntos y los meridianos
Para la MTC del mismo modo que la sangre (yin) circula por las arterias y las venas, la energía (yang) circula por una serie de meridianos (principales, tendinomusculares, curiosos...) cada uno de los cuales lleva la energía de un órgano determinado e irriga energéticamente una porción determinada del organismo y, además, con unas funciones concretas.

Todos estos meridianos tienen unos puntos determinados sobre los que podemos actuar regulando el flujo de energía a modo de llaves de paso en las cañerías.

Estos puntos (365) se sitúan para su descripción en los 12 Meridianos Principales (que son bilaterales): Pulmón, Intestino Grueso, Estómago, Bazo-Pancreas, Corazón, Intestino Delgado, Vejiga, Riñón, Maestro del Corazón, Triple Recalentador, Vesícula Biliar e Hígado y en dos de los Meridianos Curiosos: Vaso Gobernador (DU MAI) y Vaso de la Concepción (REN MAI) que son mediales y únicos (posterior y anterior). Estos puntos tiene cada uno una función y un nombre chino, aunque en occidente, para mayor facilidad, los nombramos con un número seguido del meridiano en el se sitúan (3H, 12VC, etc.).

La energía circula por los meridianos y por los órganos siguiendo unos ritmos tanto horarios como estacionales.

Fuente: Biosalud

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