miércoles, 18 de marzo de 2009

Antioxidantes. Protegen al organismo frente a numerosas enfermedades y previenen el envejecimiento precoz (4 de 4)


¿Son recomendables los suplementos vitamínicos?

Los expertos consultados opinan que en condiciones normales no es necesario tomar suplementos vitamínicos de forma artificial. A juicio de Bittor Rodríguez, "en situaciones fisiológicas normales, los requerimientos de todos los nutrientes se pueden conseguir mediante la dieta y no es necesario suplementar. Las vitaminas en exceso, sobre todo las liposolubles (A, D, E y K) pueden producir efectos adversos. Por eso la suplementación debería hacerse siempre bajo prescripción profesional".

Desde la Asociación de Ciencia y Tecnología de los alimentos coinciden en que los suplementos vitamínicos pueden tener consecuencias negativas. "La vitamina C es hidrosoluble y difícilmente se acumula en el cuerpo, pero una sobredosis puede provocar diarreas y otras complicaciones. Por el contrario, la vitamina E es liposoluble y un exceso puede causar conjuntivitis, daños en las mucosas de los labios o en la piel, e incluso caída de pelo y rotura de huesos. Por otro lado, el selenio, que también actúa como antioxidante, es uno de los minerales más tóxicos para el organismo en exceso, y puede provocar caída de pelo, alteración de las uñas, dientes y náuseas", señala Carmen de Vega.

El doctor Pedro Ramos reconoce que "no son frecuentes las intoxicaciones por exceso de antioxidantes. Sí se ha dado algún caso de sobredosis por vitamina A, pero son situaciones poco habituales. Además, el organismo normalmente sólo recoge lo que necesita absorber". No obstante, apunta varias situaciones en las que sí puede ser necesario tomar más cantidad por una mayor producción de radicales libres. "A medida que vamos cumpliendo años, las necesidades de antioxidantes son mayores. Y también los deportistas o los que realizan actividades físicas fuertes requieren un mayor aporte al organismo", explica médico.

A las personas que deciden tomar algún suplemento se les aconseja que elijan siempre los de origen natural. "Es mejor que tomen polen, algas o ginseng, antes que concentrados vitamínicos en cápsulas. Pero insisto en que lo mejor es seguir la pirámide de alimentación recomendada por todos los médicos, y no centrarse en un producto determinado. Aunque si tuviera que destacar alguno especialmente rico en antioxidantes mencionaría el perejil o el aceite de oliva, ambos son productos muy sanos", apunta Ramos. En definitiva, los antioxidantes no son el elixir de juventud, pero sí resultan imprescindibles en la dieta diaria y están al alcance de todos los bolsillos.

Autora: María Landa
Fuente: Consumer.es

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